Alice Walker (1944)

Alice se implicó en causas como la feminista o contra la mutilación genital femenina

Alice Walker

Alice Malsenior Walker (nacida el 9 de febrero de 1944) es una escritora afroamericana y feminista que recibió el Premio Pulitzer a la obra de ficción en 1983 por la novela El color púrpura, en la que se basó la película del mismo nombre, dirigida por Steven Spielberg.

Los primeros años y la influencia de su madre

Walker nació en Eatonton (Georgia, Estados Unidos), y su familia tiene sangre cherokee, escocesa e irlandesa. Fue la octava y última hija de Willie Lee Walker y Minnie Talulah Grant, que eran nietos de esclavos y aparceros en la pequeña comunidad agrícola sureña y vivían en una minúscula cabaña. Según indica Carmen Alborch en un capítulo de su libro Libres, ciudadanas del mundo dedicado a esta autora, las relaciones de Walker con su padre fueron conflictivas, especialmente cuando la joven mostró interés por los trabajos intelectuales.

Su madre se dedicaba al servicio doméstico y también era costurera. No soportaba los malos tratos y se marchó de casa de su propio padre, que intentaba tratarla mal. Esto parece indicar que su madre pudo ser la figura en la que se inspiró para diseñar a Nettie, la hermana de la protagonista de su principal novela.

Además, su madre –no se sabe si de manera consciente o no- pareció señalarle el destino cuando, tras ahorrar durante mucho tiempo, le regaló tres objetos: una máquina de coser que le permitiría ser independiente, una maleta para que viajara y regresara y una máquina de escribir.

El trauma de la ceguera

Cuando a los 8 años jugaba con sus hermanos a indios y vaqueros, uno de ellos le disparó con una escopeta de perdigones y dejó a Walker tuerta de por vida. Para la escritora éste fue un acontecimiento que marcó su vida porque su familia trató el suceso como un accidente mientras que ella lo consideraba un acto totalmente deliberado.

Por otro lado, la cicatriz dejó en ella un profundo sentimiento de fealdad, aislamiento y soledad y se vio discriminada por otros niños y niñas, sintiéndose incapaz, debido a ella, de mirar a los ojos a otras personas. Probablemente esto influyó de varias formas en su literatura, ya que, en su opinión, su desarrollo como escritora se inició porque pudo quedarse fuera y observar. Es decir, la herida le proporcionó consciencia y lucidez.

Carmen Alborch señala además que los personajes de sus novelas atienden a multitud de asuntos (sociales, políticos, económicos o culturales, entre otros), pero estas circunstancias se mueven con un impulso interno: la conciencia. Por ello, la cuestión que se repite en la obra de Walker es cómo cambian las personas y qué les hace cambiar.

El Color Púrpura

En 1982, Walker publicaría el que fuera su trabajo más conocido, la novela epistolar El color púrpura. Se trata de la historia de una joven mujer negra en lucha no sólo contra el racismo de la cultura blanca, sino también contra las actitudes fomentadas desde el patriarcado negro. Este libro obtuvo un absoluto éxito comercial. Acabó convirtiéndose en un best seller que en 1985 vería una adaptación cinematográfica dirigida por Steven Spielberg, en la que ella misma se encargó de adaptar el guion, y su secuela como musical de Broadway en 2005.

Además del Premio Pulizter en 1983, también ganó el American Book Award por este libro.

Activismo

Walker es una figura muy respetada en la comunidad política liberal por su apoyo a las visiones impopulares e inconvencionales como principio personal. Se reconoce abiertamente como bisexual y apoya los derechos de las personas en cuanto a la diversidad sexual, étnica o racial.

Su principal influencia fue el activista Howard Zinn, uno de los profesores del Spelman Collage donde ella estudió. Ella pasó varios años en la década de los 60 trabajando como activista por los derechos civiles. Se ha implicado en causas como la ambiental, la feminista, la de los derechos de los animales, contra el bloqueo a Cuba y contra la mutilación genital femenina.

Fuente: Wikipedia