Pies de loto, una práctica vejatoria con el fin de someter y oprimir a la mujer

Pies de loto, una práctica vejatoria con el fin de someter y oprimir a la mujer

Un viejo refrán chino dice “Una madre no puede amar a su hija y a los pies de su hija al mismo tiempo”. Y así, oculta entre refranes y leyendas románticas se esconde una de las prácticas eróticas más vejatorias y dolorosas que han existido en China justificada por una tradición milenaria.

Qué son los pies de loto

Pies de loto o pies de media luna era una costumbre que consistía en aplicar una venda ajustada a los pies de las niñas para prevenir su crecimiento.

El vendaje comenzaba a una edad muy temprana, siempre antes de los 6 años ya que los huesos aún eran maleables. Había todo un ritual alrededor de esta horrible y dolorosa práctica. La época elegida era el invierno, así los pies estaban más entumecidos para aguantar el dolor. Se necesitaban unos dos años de continuo vendaje para que las niñas consiguieran pies de loto.

Tras una ofrenda a las deidades, normalmente pasteles de arroz, se procedía a lavar con mucho cuidado los pies con una infusión de hierbas (a veces con sangre animal), se cortaban las uñas y se masajeaban los pies largo tiempo para ablandar el pie. Se rompían los 8 dedos a excepción de los  dedos gordos ya que es el que aporta el equilibrio. Se retorcía cada falange hasta romperla llevando los huesos hasta la planta del pie y juntándolos haciendo una especie de puño. Luego eran vendados con unas vendas de algodón o seda previamente mojadas en la misma infusión con la que habían lavado los pies de forma que los dedos quedaran lo más cerca del talón de forma que lo único que tuviera contacto con el suelo sería el dedo gordo y el talón.

El dolor era insoportable y lo era hasta que con el paso del tiempo el nervio moría. Cada 3 días se cambiaban las vendas por otras que apretaban más. Con cada capa, se tiraba de las ataduras lo más apretadamente posible, acercando cada vez más la “bola” y el talón del pie y reduciendo la punta del mismo hacia un punto. Las envolturas se cosían a fondo. Se volvían a lavar, a masajear, a cortar las uñas incluso arrancarlas si convenía. Se repetía el proceso hasta que los huesos se quebraban y el pie dejaba de crecer. El proceso era tan cruel que en ocasiones se perdía algún dedo para dejar más espacio a la “reconstrucción” incluso a alguna niña se le pudrió debido a la gangrena.

El 15% no sobrevivían a esta práctica y las que lo hacían vivirían con secuelas como infecciones,  parálisis o atrofia muscular. Estas mujeres no podían caminar largas distancias y en los casos más extremos sólo podían hacerlo a base de saltos. Así conseguían unos pies de 7.5cm

Los pies tan extremadamente pequeños eran considerados eróticos. Los manuales sexuales de la dinastía Qing listaban 48 formas diferentes de jugar con los pies vendados. La mujer siempre debía impedir que alguien le viera los pies sin vendar, los hombres comprendían que la belleza erótica de los pies vendados no se correspondía con su desagradable realidad física, la cual, por lo tanto, debía ser mantenida oculta para lograr mantener viva la fantasía.

Debido a que puede herir la sensibilidad del lector, no hemos querido añadir a este artículo ninguna fotografía de un pie desnudo que ha sufrido esta práctica. Puedes consultar en google imágenes si lo deseas buscando pie de loto.

Origen incierto

No está claro cual es el origen de esta practica. La práctica podría originarse entre las bailarinas de clase alta de la corte en la temprana Dinastía Song, en el siglo X, pero se propagó convirtiéndose en una práctica común en la clase alta y la burguesía. Las clases más bajas no lo practicaban puesto que impedía a las mujeres trabajar.

Otra versión sobre el origen es del emperador Li Yu de la dinastía Tang (618–907), que tenía en palacio una cortesana muy bella que destacaba en el arte del baile. Li Yu le pidió que moldeara una flor de loto de oro de seis pies de alto (1,828 m.), adornada con joyas y perlas y ordenó a la cortesana que vendase sus pies, para que adoptasen la curvatura de la luna nueva, y bailase sobre la gran flor de loto. Al hacerlo, el emperador se enamoró locamente de ella y todas las mujeres del palacio quisieron imitarla.

Estos pies rediseñados se pusieron rápidamente de moda entre las altas clases sociales. Definían un estatus social ya que las mujeres que trabajaban en el campo les era imposible realizar su trabajo sumidas en tanto dolor y sin poder caminar correctamente. Por otro lado, entre las familias humildes, esta práctica se reservaba para la primogénita con la intención de que pudiera optar a un marido de alta clase y así mejorar el legado familiar. Los hombres siempre preferirían a las mujeres con los pies vendados porque ello significaba también que toleraban el dolor y no se quejarían como esposas.

Lee el hilo en twitter de Kiara González: "La leyenda de Yeh-Shen" y los Pies de Loto

A principios del siglo XIX, se estima que el 40-50% de las mujeres chinas tenían pies vendados. Para las mujeres de clase alta este porcentaje era casi del 100%. Se estima que más de mil millones de mujeres chinas tuvieron sus pies vendados desde el tardío siglo X hasta mediados del siglo XX.

El verdadero motivo de esta práctica sometedora

Igual que el origen de esta práctica, también podemos encontrar dos motivos por los que se aplicaba:

1- Detrás de esta práctica fetichista se esconde una realidad de buscar la sumisión. Al tener tan limitada la movilidad, las mujeres con “pie de loto” no podían tomar parte en la vida política y social. Eran dependientes de sus maridos y sus familias convirtiéndose así en símbolo de fidelidad y posesión. Después de ser rotas, remendadas y desfiguradas, las mujeres ganaban estatus social y belleza, pero perdían su libertad y sus derechos.

Se convertían en un apreciado símbolo de castidad y propiedad del hombre ya que la mujer quedaba restringida a su hogar y no podía aventurarse lejos sin escolta o la ayuda de sirvientes.

El verdadero efecto erótico era “el andar de loto”, rodillas suavemente flexionadas, balanceándose para encontrar el equilibrio… una postura completamente antinatural hacía que se forzara el endurecimiento de la parte superior de los muslos, la vagina y la cadera logrando una vagina más estrecha que brindaba más placer a los hombres durante el sexo. La pelvis se apretaba de tal forma que para ellos hacer el amor con una mujer con los pies vendados era como hacerlo siempre con una virgen.

Nunca importó el dolor, nunca importó morir en el intento, ni que resultaran unos pies tan horribles después de todo que ni ellos querían ver sin vendar. Solo importaba la sexualidad del hombre y que este disfrutara.

Claramente la práctica de los pies de loto no generaba ningún beneficio para la mujer, además de ser considerada más hermosa que las demás, lo único que traía consigo era dolor.

Feng Xun dejó escrito: "si quitas los zapatos y las vendas, el sentimiento estético será destruido por siempre". Esto es indicio de que los hombres comprendían que la belleza erótica de los pies vendados no se correspondía con su desagradable realidad física, la cual, por lo tanto, debía ser mantenida oculta para lograr mantener viva la fantasía.

2- Una investigación de Laurel Bossen sugiere que esta costumbre ha sido ampliamente malinterpretada. Las niñas que tenían sus pies vendados no llevaban una vida de belleza ociosa, sino que más bien servían a un propósito económico crucial, especialmente en el campo, donde niñas pequeñas desde los siete años tejían y trabajaban con sus manos.

La práctica de vendar los pies persistió durante tanto tiempo porque tenía una razón económica evidente: era una manera de asegurarse que las niñas y jóvenes permanecieran sentadas y ayudaran a fabricar productos como hilados, telas, esteras, zapatos y redes de pesca de los que dependían las familias para obtener ingresos. Y hasta a ellas se les dijo que estas labores les asegurarías más probabilidades de casarse.

Declive

Aunque algunos reformadores cuestionaron la práctica, no fue hasta a principios del siglo XX cuando comenzó su declive, en parte por el cambio de las condiciones sociales y en parte como resultado de campañas contra el vendado de pies, considerándolo una práctica bárbara y arcaica, pues el vendado de pies provocaba discapacidades motoras de por vida en la gran mayoría de mujeres a quienes les había sido practicado. Aun así la costumbre persistió en las zonas rurales hasta que en 1949 fue definitivamente prohibida por el nuevo gobierno comunista de Mao. Al iniciarse el siglo XXI, las pocas mujeres con "pie de loto" que quedan en China, son ancianas con importantes problemas de movilidad y necesitan cuidados y asistencia continua

En 1874, sesenta mujeres cristianas en Xiamen organizaron un movimiento para poner fin a la práctica del vendado de pies. Tras unos años, esta reivindicación fue dirigida por el Movimiento Femenino de la Templanza Cristiana en 1883 e impulsada por el misionero cristiano Timothy Richard, quien sostenía que el cristianismo podía promover la equidad entre los dos géneros.

Una nueva generación de chinos con acceso a educación universitaria y que habían viajado por Europa, comenzaron a darse cuenta que este aspecto de su cultura significaba un atraso respecto a la modernización de China, afirmaban que debilitaba a la nación ya que las mujeres impedidas por el "pie de loto", supuestamente engendrarían hijos débiles. Las feministas atacaron la práctica porque causaba sufrimiento a las mujeres y les impedía trabajar para lograr su emancipación. En el cambio al siglo XX, mujeres como Kwan Siew-Wah (conocida en Occidente como Brigitte Kwan), feminista pionera, se entregaron a luchar para acabar con el vendado de pies.


Este artículo está compuesto de diferentes fragmentos extraídos de los enlaces que a continuación se indican. Queríamos agradecer el trabajo de los autores que también se mencionan:

Fuentes:
- Contrainformacion.es (Kiara González)
- Twitter, Hilo "La leyenda de Yeh-Shen" (Kiara González)
- Wiki: Vendado de pies
- supercurioso.com
- cnnespanol.cnn.com

Artículos relacionados

Pies de loto, una práctica vejatoria con el fin de someter y oprimir a la mujer

Pies de loto, una práctica vejatoria con el fin de someter y oprimir a la mujer

24-03-2019 Colección Feminista

Un viejo refrán chino dice “Una madre no puede amar a su hija y a los pies de su hija al mismo tiempo”. Y así, oculta entre refranes y leyendas románticas se esconde una de las prácticas eróticas más vejatorias y dolorosas que han existido en China justificada por una tradición milenaria.

¿Por qué una mujer golpeada por su pareja termina defendiéndola?

¿Por qué una mujer golpeada por su pareja termina defendiéndola?

09-03-2019 Carlos F. Fernández, Ronny Suárez

La baja autoestima, los apegos y la dependencia influyen en el problema. Alejarse de una pareja maltratadora es un proceso muy difícil que requiere soporte del entorno inmediato a través de amigos, familia y conocidos, dicen expertos.

10 señales que caracterizan a las mujeres maltratadas

10 señales que caracterizan a las mujeres maltratadas

09-03-2019 Arturo Torres

Los malos tratos y la violencia de género dejan una huella en la psicología de las víctimas. Han pasado a ser dos conceptos cada vez más visibilizados tanto en la política como en la salud y, por supuesto, también en el mundo de la psicología. 

Relato de un maltrato encubierto

Relato de un maltrato encubierto

07-01-2019 RM. Estudiante De Psicología

A veces las personas que no han pasado por una relación de maltrato se preguntan que por qué seguimos con alguien que nos hace daño. Voy a intentar explicar el porqué