"Se acabó tu historia" de Marta Fornés

"Se acabó tu historia" de Marta Fornés

Se acabó tu historia

En cambio a ellos,
Ay, ¡cómo los pusiste a ellos!
Les enseñaste a ser valientes,
a abatir dragones, a trepar montañas,
a vencer temores y a empuñar espadas.
Les enseñaste a ser el rey león de la manada,
a ser HOMBRES

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MARTA FORNÉS
Tú me enseñaste a odiar,
a ver a las otras chicas como enemigas.
Me enseñaste a rivalizar incluso con mis hermanas.
Tú me enseñaste qué hacer para contentar a un hombre
porque el amor, así con mayúsculas,
es a lo máximo a lo que aspiro.
Tú me enseñaste que las mujeres debemos elegir
entre sumisa o bruja.
Me enseñaste el placer
de la necrofilia, sí, sí,
el romaticismo de besar a un cadáver.
Me enseñaste, también, ¿recuerdas? a abusar de una chica
que se queda dormida, no importa si está cansada o drogada, si está maldita o pinchada por una rueca.
Qué gran maestro fuiste, Walt Disney.
En cambio a ellos,
Ay, ¡cómo los pusiste a ellos!
Les enseñaste a ser valientes,
a abatir dragones, a trepar montañas,
a vencer temores y a empuñar espadas.
Les enseñaste a ser el rey león de la manada,
a ser HOMBRES
fuertes como Tarzán,
listos, musculados, con medallas.
¡Como Hércules, que llega y gana!
Pero a nosotras
nos diste el amor
como única opción.
Ni siquiera teníamos amigos humanos como ellos.
Solo hablábamos con tacitas y animalitos.
Así que niña, espera sentada.
¡Qué coño! Mejor espera tumbada
o dormida o muerta.
Qué importa, porque él siempre llega.
Tú estáte a la espera de que
te lleve en su alfombra a un mundo ideal.
Nos convertiste en madrastras
que explotan a esclavas,
en brujas que envenan
para ser la más guapa.
Oh, niña, abandona a tu familia
por unas nuevas piernas.
Qué más da si te quedas sin voz:
"Admirada tú serás si callada siempre
estás, sujeta bien tu lengua y triunfarás, Ariel"
Ay, niña, date cuenta de que no eres suficiente contigo misma.
Necesitas un hombre
que te diga lo que vales,
un príncipe azul que te salve,
un John Smith que te diga:
“si no lo conocieras…“
tu vida sería una mierda.
Ay, pequeña, y si por alguna de aquellas
quieres triunfar, córtate el pelo como Mulán.
Nos enseñaste a fabricar pociones
para mantenernos jóvenes
en el país de Nunca Jamás
convertidas de mayores
en cremas antiedad.
Por suerte, Walt, tu historia está terminando
porque había una vez
niñas que escaparon de sus torres,
brujas que rompieron cadenas,
princesas que dejaron de hacerse la cera
y unas a otras nos quitamos la venda.
Y empezamos a liberar el pájaro de la jaula, a aullar, a salir de noche
sin miedo a pasar de las doce,
a volar sin escobas y a liderar dragones.
Así que nosotras, las gordas, las flacas,
las que no se depilan,
las solteronas, las de las tetas caídas, las que no saben cocinar,
las que calzan bambas y no zapatos de cristal,
nosotras, las del rímmel corrido, las que no se peinan,
las que tienen novia, las que no quieren hijos,
las promiscuas, las malfolladas, las viejas arrugadas,
todas, nosotras, aquí, tenemos un lugar
donde viviremos felices y comeremos lo que nos salga de los ovarios, querido Walt.

Más info en ElPais.com

Artículo original: Facebook - Slamvlc

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